
Fui voluntaria durante diez semanas en ASVO y estuve trabajando con tortugas en Montezuma, Costa Rica. Realmente fue una de las mejores experiencias que he tenido. Fue un trabajo duro, pero las recompensas, sin duda, equilibran finalmente la carga de trabajo.
Montezuma es el lugar más hermoso en el que he estado y es el lugar ideal para voluntarios si estás buscando un lugar realmente alejado donde puedas disfrutar de la naturaleza. Además de la belleza del sitio, trabajar con las tortugas es una experiencia única, profunda, que permite ver los frutos del esfuerzo cuando uno puede ver las tortuguitas caminando hacia el mar cuando se producen los nacimientos.
Se lo recomiendo a todos aquellos que buscan ser voluntarios y dedicar su tiempo a mejorar el medio ambiente.